Uno de los aspectos más complejos en la valoración de daños materiales, especialmente en siniestros que afectan a empresas o actividades económicas, es el cálculo del lucro cesante. Se entiende por lucro cesante la pérdida de beneficios que una empresa deja de percibir a consecuencia de un siniestro, como puede ser un incendio, una inundación o cualquier evento que obligue a interrumpir total o parcialmente la actividad.
En INTAXA contamos con especialistas que analizan tanto los daños materiales como las consecuencias económicas derivadas, realizando una estimación objetiva del perjuicio sufrido. Para calcular el lucro cesante, se estudian balances, declaraciones fiscales, volúmenes de ventas anteriores, proyecciones de crecimiento y otros datos contables. El objetivo es establecer cuánto hubiese ganado la empresa si no se hubiese producido el siniestro.
Este tipo de peritaciones requiere un alto grado de conocimiento técnico, contable y jurídico, así como una comunicación fluida con los responsables de la empresa y los asesores fiscales. En muchos casos, también se realiza una estimación de los costes fijos mantenidos durante la inactividad (nóminas, alquileres, suministros) y de las medidas adoptadas para mitigar el impacto.
El informe final debe ser claro, argumentado y defendible ante terceros, ya que puede tener implicaciones legales y contractuales. En INTAXA abordamos cada caso con el máximo rigor, conscientes de la importancia que tiene una indemnización justa para la recuperación de la actividad empresarial.
Por todo ello, si tu empresa ha sufrido un siniestro que afecta a su productividad, contar con un gabinete técnico especializado en lucro cesante marca la diferencia entre una reclamación eficaz y una solución incompleta.